El problema

Demasiadas alertas
Poco criterio

Con otras herramientas, el riesgo se gestiona con un documento que se revisa una vez al año, desconectado de cómo funciona el negocio. Cuando entra un proveedor, cae un sistema o salta un incidente, nadie sabe cómo afecta a la postura de riesgo hasta la próxima revisión.

El cumplimiento acaba siendo un ejercicio teórico: fiel al documento, pero no a la realidad que pretende gobernar